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La crisis de la democracia, de los partidos y de la política procede desde el momento en el que los partidos se transforman en organismos de poder, no en representantes del pueblo. Es entonces cuando pasamos de democracia a partitocracia. Y cuando el sistema capitalista se va inflando pasamos a la partitocracia oligárquica por la evidente connivencia de partidos y capital. De tal manera que los partidos dirigen el Estado (en realidad su existencia es posible, económicamente, por éste), es más engullen al Estado y con él al ciudadano. De ahí que los partidos sean sólo representantes de sí mismos. Y de ahí que se produzcan guerras entre partidos por el poder igual que guerras internas de los partidos por el poder. Lo enmascaran de democracia. Pero es falso, porque no hay ideas. Y donde no hay ideas hay ideología y búsqueda del poder. Por eso esta crisis ha llevado a gritar a algunos que no nos representan, y es cierto, mal que le pese a Savater. Si acaso nos representan, y no es más que por darle una concesión a mi amigo Savater, es por nuestra idiotez en el sentido griego. El idiota es el que sólo se interesa por sí mismo. Los partidos se encargan de entretener al ciudadano produciendo vasallos-tiranos. No somos libres, pero somos tiranos (pensamos en derechos, no en deberes) con los funcionarios públicos: médicos, profesores, por ser los más vilipendiados…En fin, que se ha construido una casta política, como tú sugieres, que debe desaparecer por el bien de lo que queda de política y democracia.



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