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Filosofía desde la trinchera

Reflexiones marginales

No sé exactamente lo que dices. De todas formas ya llego tarde, empieza el uso de la fuerza. El poder calla a la ciudadanía bajo el lema del sacrosanto orden público. Una mamarrachada totalitaria dentro de una democracia que no es tal. Esto se veía venir, había que esperar. La cosa empezará a tomar otro color, sobre todo porque, tarde o temprano, las medidas contra la ciudadanía, el estado de bienestar, la democracia, los derechos humanos…se irán incrementando. Por la crisis, en la cual manda el mercado y por la derechización del mundo. España se ha vuelto de derechas ahora, de nombre, antes lo era de hecho. A la izquierda le queda mucho recorrido y a los movimientos civiles también. En las asambleas todo es muy complejo. La inmensa mayoría de la gente, opina, no piensa. No creo en una democracia asamblearia, sí, quizás, en una república. He huido de las asambleas como de la peste, simpre. Producían demasiado ruido en mi inteligencia. Al final hay que decidir y el que tiene más poder se lleva el gato al agua. El movimiento del 15 M es, más que nada, simbólico, no creo que pueda surgir nada de él, en tanto que propuestas. Por una razón muy sencilla: está en el margen del sistema, no representa ninguna institución, ni es asumible por ninguna de las que existe. Lo importante de él es que sea grande, que cause “desorden público” e, incluso, desobediencia civil. Que sea tan profundo que llegue, incluso, a las elecciones. Ello haría posible que los políticos cambiasen de verdad la política. No como ha ocurrido ahora, que han instrumentalizado el movimiento. Siento mi pesimismo, pero ya me conoces. Con los mimbres de la condición humana poco podemos haer…pero bastante lejos hemos llegado. Tanto que ahora somos conscientes de que estamos retrocediendo en nombre del progreso, claro, el económico financiero… de lo que se deduce que hay que seguir insistiendo y seguir luchando por la dignidad humana. Todo está en la Ilustración, y si me apuras, en Sócrates…

No creo que sea como usted dice, siguiendo a Mill, un efecto de la aplastante mayoría. Creo que se trata de algo más serio de lo que lo primero es el síntoma. Esa aplastante mayoría la produce el propio sistema de la democracia formal que acaba en el bipartidismo y los nacionalismos. Lo que ocurre es más profundo y preocupante. La libertad de expresión y manifestación de ésta a través del voto existe y, además, es muy perseguida por los partidos, porque sino carecerían de legitimidad. Ahora bien, lo que no hay es libertad de pensamiento. Por qué, simplmente porque se ha ido generando un pensamiento único. Y esto por muchas razones. En primer lugar porque los partidos se han hecho con todos los poderes del estado, y además son prácticamente intercambiables, salvo matices epidérmicos. Y, en segundo lugar, porque históricamente, el enfrentamiento entre dos potencias se entendió también como el enfrentamiento entre dos visiones de la sociedad. Desaparecida una de ellas, el socialismo real, en realidad un sistema totalitario inspirado en el satalinismo, desaparecen las ideologías y de ahí la defensa del fin de las mismas y del pensamiento único.Eso es lo que nos han hecho pensar y lo que en realidad representan los partidos, todos, insisto, son esencialemente iguales. El pensamiento único en realidad es la ausencia del pensamiento, porque el pensamiento es diálogo, dialéctica, confrontación. De ahí que hay definido a la democracia, y ése es el título de un artículo mío sobre el tema, que la democracia es disidencia. Es decir, que entiendo la democracia como la capacidad de disentir y esto es pensar, no expresarse. Porque un mismo pensamiento se puede expresar de múltiples formas.
 

            Por otro lado estoy de acuerdo con usted, y aquí soy popperiano hasta la médula, que la democracia formal es el mejor de los sistemas, que es el que mejor garantiza los derechos humanos, sociales y laborales. Efectivamente. Pero esto no tiene nada que ver con la libertad de pensamiento, sí con la de expresión. Popper, en resumen, defendía la democracia como una forma de gobierno en la que se podía eliminar al gobernante sin derramamiento de sangre, cuando considerábamos que lo habían hecho mal, que no es poco. Y, además, sostenía que el gran invento de la democracia es el de las instituciones que son las que garantizan todo eso que usted dice. Por eso la democracia es el mejor de los gobiernos. Pero el problema es que nuestras democracias formales se han convertido en formas de dictaduras de partidos. En plutocracias: partitocracias oligárquica. Pero, también, siguiendo a Popper, la democracia, frente a cualquier otro gobierno es el único perfectible, aquel que podemos mejorar. Las instituciones son las que salvaguardan la libertad política, por eso es muy importante que las instituciones no caigan completamente bajo el poder de los partidos. Pero la tendencia, y ese es el problema, es ésa precisamente. Por eso es necesario, antes de acabar en democracias, contradictoriamente, totalitarias, refundar los partidos. Y aquí entramos en el último punto. En este sentido coincido con usted. Yo no defiendo una revolución, sino una transformación profunda. En el sentido kantiano. Una revolución cambia a unos tiranos por otros, en cambio, el uso público de la razón, la ilustración de la ciudadanía, conlleva la transformación de la sociedad. Ahora bien, quizás, en ocasiones, sin caer en la violencia y la revolución, sea necesaria la desobediencia civil. Por supuesto, siempre será legítima frente a la tiranía. Gracias y un saludo.

Mira, David, siento discrepar profundamente contigo. En primer lugar por la forma, que es muy importante y tienes que salvaguardar. No sólo porque no se puede insultar con calificativos generales, sino porque, además, desde la lógica argumentativa eso es una falacia y de las más burdas y elementales. Cuando calificas al movimiento ciudadano de fascista y estalinistas, simplemente estás haciendo un argumento ad hominem, y ya sabes lo que esto significa. No das ni una sola prueba de ello. Además siguiendo la lógica deductiva, la de Popper, el adalid de la libertad y de la sociedad abierta, cuna del pensamiento, junto con Hayek, neoliberal moderno, aunque estos no se han enterado “de la misa la mitad”, basta un solo caso para refutar tu tesis. Según tú afirmas el movimiento es fascista estalinista, pues yo te aseguro que no lo soy, yo y mucha gente, pero eso no importa para la lógica. Si yo no lo soy queda falsada la teoría por el Modus Tollems. Explícitamente: p predice q, no se da q, por tanto no es cierto que p. Y sólo basta un caso. Lo demás es falacia, generalización inductiva o, peor, demagogia.

 

Y, con esto creo que ya no hace falta ni siquiera seguir hablando. Pero como amigos y como reconozco tu valía, compromiso, saber e inteligencia, pues te dedico unas palabras más. No es cierto lo que dices. Cuando afirmas que el movimiento no pone en duda, ni el bipartidismo ni la partitocracia, no es cierto. Primero, si se cambia la ley electoral y la ley de partidos, cosas que están contempladas en las propuestas, cambia mucho el asunto de la representatividad. Es en esto en lo que hay que fijarse, no en otras cosas que se dicen que a muchos como vosotros, entre ellos, no lo digo por ti, los ultraliberales del mercado, que nada tienen que ver con la libertad, que, por otra parte, no oculto mi escepticismo, quizás sea imposible. (Todavía no he sido capaz de refutar a La Boête y su “Discurso sobre la servidumbre humana voluntaria”.) Y, a pesar de ser un “filósofo tambaleante de la ilustración” creo que el hombre per se no alcanza la libertad…esto es un grave problema, pero no vamos a entrar ahí. En definitiva, que según un programa de mínimos, un cambio de la ley electoral, de la ley de partidos y de la representatividad proporcional haría nuestra democracia más representativa, aún siendo formal y partidista. Esto es un paso, pero, desde luego, para mí, y según tú afirmas, para ti también, esto no es suficiente por que no se acaba con la partitocracia. Pero yo lo que añado es que si de este movimiento surge una sensibilidad en la que se ponga en cuestión la democracia partidista, en definitiva, una forma de dictadura más, pues habremos dado un paso importante. Porque entonces habrá que refundar la democracia desde los ideales de la república. Que esto sea posible, pues no lo sé, que este movimiento lleve esto implícito, pues no lo creo, pues es muy heterogéneo, como inevitablemente no puede ser de otro modo y lo que yo digo aquí, quizás sea demasiado pedir y, quizás, sea en el punto que coincidamos. Pero en lo que creo que discrepamos es que esto, para mí, es un detonante que hay que aprovechar, que nos desilusionará, por supuesto. Más grande fue la revolución francesa y también desilusionó. Es más, de sus males vivimos hoy en día. Pero creo que hay que subirse al carro y aportar ideas. A quién vas a esperar, sino. Este movimiento ciudadano es invertebrado, surge de la indignación, la miseria… ahí está su fuerza y también su debilidad. Es necesario canalizarlo hacia la libertad política y la república, en definitiva, hacia una profundización de la democracia… Y una de las cosas en las que creo que coincidimos es que ese cambio, o transformación o revolución, pasa por una transformación radical de la enseñanza. Un saludo muy afectuoso. Sinceramente, creo que debes meditar y espantar fantasmas. Luego, el escepticismo, pues eso nos acompaña a todos y mucho más a los que somos más teóricos…

Efectivamente, de acuerdo. Pero la abstención y el voto en blanco están dentro del juego democrático. Quizás ahora no sea el momento, mejor unas generales…no sé la novela de Saramago “Ensayo sobre la lucidez” me dio mucho que pensar y nunca sospeché que estaríamos ante una situación similar. Mi convicción es democrática, y dentro de ella, republicana. El camino es difícil. Pero pienso que esto debe tomarse en sentido kantiana, como idea regulativa de la praxis política y ética. La diferencia, como decía Popper, un liberal, entre la democracia y el resto de los gobiernos es que la primera es un gobierno perfectible…un cordial saludo y gracias por su comentario.

 

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            No hombre, Antonio, no seas ingenuo. No confundas la corrupción con los casos de imputados. La corrupción es algo mucho más amplio. No sé porqué tantos remilgos intelectuales con un movimiento ciudadano que nace de lo más primitivo del pueblo, acabe como acabe, y soy tremendamente escéptico, y tanto beneplácito con los que, literalmente, han secuestrado el poder y la LIBERTAD en Extremadura, y más en Villafranca durante treinta años. La corrupción es sutil y no pasa en su gran mayoría por los juzgados. No te equivoques, Antonio, no confundas. El PSOE, es, ahora mismo, lo más reaccionario que pueda existir en Extremadura, sólo, y por imperativo de la estructura democrática, intenta mantener el poder. Desengáñate y sé un poco más republicano. Que la república implica mucho más que eliminar al rey, es una forma de democracia que elimina la partitocracia. Un saludo y disculpa hacerte pensar en jornada de reflexión…

Pero ya está bien. ¿Qué propuestas tiene el “libre mercado” salvo el hambre, la miseria y el genocidio que ha producido? Farsantes. Esto no es libertad. Confundis a sabiendas. De qué libertad hablan estos economistas que han deshumanizado la economía y la han desnaturalizado. Su intención era instrumentalizar al hombre y obtener el poder. Hay que escuchar a otros economistas. Hay muchas formas de capitalismo y la libertad no es la libertad de mercado, eso es un mito, una falacia e interés para los muy ricos. No existe el mercado. Existen personas con nombres y apellidos que regulan ese mercado. Ya está bien de farsa y de pseudociencia económica. Y, encima refugiándose en grandes discursos filosóficos sobre la libertad. Qué engaño.

Estoy de acuerdo con usted. Efectivamente, la democracia directa hace tiempo que dejó de ser una opción para la sociedad de los estados nación. Pero eso no excluye una democracia más participativa de la que habla usted antes con el asunto de la participación en los partidos. Creo que la democracia está en una terrible crisis, y que esta democracia es una democracia representativa de partidos. Pero no es la única forma de democracia representativa. El problema de los partidos, y del modelo de democracia partidista que emerge después de la segunda guerra mundial con el fin de eliminar los peligros de la democracia parlamentaria que nos había llevado al fascismo, es que absorben la libertad política, no la individual, ni la privada. La libertad política, como libertad constituyente de formas de acción política. De ahí el pensamiento único y de que el voto sea meramente instrumental. No es posible, por su puesto, una democracia directa, claro, es absurdo, pero sí una república representativa con base en la política de Rousseau. Yen este lugar los partidos se verían tremendamente transformados. Creo que los partidos políticos, por desgracia, se han convertido en mecanismos de poder que sólo pretenden perpetuarse. Es cierto lo que usted dice, que son las instituciones, junto con otras, que tiene el ciudadano para manifestarse políticamente. No lo dudo. Pero el problema es que los partidos políticos están llenos de gente honesta que no son capaces de cambiar la maquinaria del poder. Los partidos políticos están más allá de la ideología, porque en definitiva sólo hay una: las democracias representativas de partidos, la partitocracia. Y, en este escenario, los partidos juegan las reglas del poder, buscan más cotas de poder, en todos los ámbitos del poder. De tal manera que el poder, todo el poder, el poder absoluto, está repartido entre los partidos. De ahí que exista una distancia, que creo que es una de las cosas que el movimiento ciudadano denuncia, entre la clase política y los ciudadanos. A mi me gustaría que fuese como usted dice, y confío en la gente honrada y amigos que tengo en diferentes partidos, pero creo que esta forma de democracia ha llegado a su fin. Nos queda el ideal republicano del que he hablado antes, siguiendo a Trevijano, también la república basada en la ejemplaridad pública de Javier Gomá, en fin, sólo decirle que a mis alumnos precisamente les digo lo que usted me dice a mí. Y les añado que la democracia es una forma de vida, como dijera Aranguren, y que va más allá de lo meramente formal. Por eso, creo que la izquierda ha perdido su identidad al renunciar a su pasado porque ahí se encontraba su impronta ética de justicia social. A lo mejor estos movimientos ciudadanos hacen recobrar la conciencia de que somos ciudadanos y no títeres y ponemos entre todos en jaque a la clase política de tal forma que, desde la libertad política constitutiva haya una refundación de la democracia. Es necesario recuperar la ideología y la ética y, la clase política, la ejemplaridad pública. Gracias por su comentario y un saludo.

Gracias. Nada, simplemente pienso en voz alta y estos nuevos medios de comunicación sirven para amplificarnos la voz a todos. La verdad es que todos tenemos nuestras dudas. Yo soy un teórico y siempre veo los toros desde la barrera, lo del la lechuza de Minerva…pero creo que ahora hay que apostar. Y no pasa nada por equivocarse. Lo que hay es que ser consciente de que esto nos puede pasar, que seguramente nos pasará. Pero tampoco hay que caer ni en utopismos que sólo llevan a totalitarismos y desencantos, ni a la pasividad que, creo, y esto es un tema al que le doy últimamente vueltas, es el mal consentido, el que hace posible el mal radical. Creo que este sistema produce un mal radical y la inacción es consentir este mal. Hay que actuar y posicionarse, a pesar del muy probable error, pero sin perder ni la conciencia ni la cordura. Saludos.

La democracia que tenemos, en España, desde la transición y en Europa desde mucho antes, se transforma, ipso facto, en partitocracia. Y en ésta, la libertad política es secuestrada por los partidos. De ahí la distancia entre el estado (que no somos todos como nos cuentan, sino los poderes, que en última instancia proceden del legislativo y el ejecutivo, entre los que tampoco hay separación real) y la sociedad. Porque el estado ha sido tomado por los partidos, no por la sociedad. Y si a la partitocracia se le suma la oligarquía, pues ya ni habamos. Hay otras formas de democracias menos totalitarias o que anulan menos la libertad, siempre habrá ausencia de libertad por aquello de la servidumbre humana voluntaria y por la distancia entre la teoría y la praxis, pero bueno, es como el principio de entropía en física. Y luego está todo el malestar producido por este sistema, así que estos chicos, mire usted, me parece que tienen razones más que suficientes para rebelarse. Y lo de la transición… bueno, bueno…mejor para un análisis más serio.

 

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            ¿Que nadie se apodere? Coño, pues no es eso lo que está haciendo él. Venga ya. El domingo va a haber una hecatombe del partido socialista. A nivel nacional lo han hecho fatal, pero a nivel regional son unos auténticos caciques, dictadores, enchufados. No hay un puto cargo, más allá de unas oposiciones honradas, que no haya sido nombrado a dedo, ni el franquismo hizo tanto por manipular la Admistración. Vamos, increíble. Estoy deseando de que pierdan estas elecciones y de que haya una buena limpia –que conste que esto es un problema concreto de Extremadura, bueno, y de Andalucía- los más tontos de Europa. El voto más inteligente de la constitución europea fue el no, en España hubo una gran abstención, lo cual fue interesante, pero no se le dio importancia. Sin embargo, Extremadura fue la región que más votó el sí. El partido socialista hizo bien su papel. Y la Europa que votó es la Europa del mercado, la neoliberal…y ahora vamos a tener miedo al PP, prefiero lobos con los que pelearme, que no cocodrilos con la cirugía estética…Además me gusta la sinceridad. Yo sé a qué atenerme con la derecha, tanto tradicional, como económica, pero el PSOE, salvo en que son unos corruptos, siempre en mi región, no sé a qué atenerme. Es el pensamiento débil hecho política. Y recuerda una cosa. Esta persecución, demonización, aprovechamiento político de unos y de otros es algo que en nuestra región un grupo de ciudadanos hemos sufrido desde hace siete años. Hemos sido hasta invitados a largarnos del pueblo por ser demócratas, por disentir, se nos ha prohibido por la delegación de gobierno manifestarnos, se nos ha multado, se nos ha hechado de los medios de comunicación municipales, se nos ha vetado la publicación en los medios regionales (al menos en mi caso, y no veo fantasma, algún día te lo explico) todo en nombre del socialismo, de la democracia de la libertad….y una mierda. Mira, que no te asuste que gane el PP en Extremadura, si ése no es el problema de la democracia. El problema de la democracia es el poder de los partidos. Pero sí es el problema de Extremadura que siga gobernando el PSOE.