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Filosofía desde la trinchera

            La libertad de comunicación es un mito. Es ideología del poder para mantener adormecido al pueblo haciéndole pensar que es libre. La libertad de comunicación depende de una infraestructura que está en manos del capital. ¿Cómo se puede pensar entonces que es libre? Siempre será interesada. La comunicación transmite el orden social existente, el status quo establecido, por tanto, no hay libertad. Hay un pensamiento único que se diversifica aparentemente. La pluralidad de medios de comunicación es, meramente estructural, el contenido es el mismo. Las diferencias son apariencias. Aquellos que denuncian desde abajo lo establecido por el poder y transmitido por los medios de comunicación-desinformación, son tratados, cuando merecen serlo, como extremistas, antisistema, violentos y peligrosos. Siempre ha sido así y, ahora, en la “democracia” neoliberal no iba a ser de otra forma.

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