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Filosofía desde la trinchera

Sí, el primero que hizo la crítica al psicoanálisis como ciencia fue Popper y después le siguió Bunge. En realidad lo que dice Freud no es ciencia y dice muchas tonterías. Yo hice cuando muy joven una investigación sobre el status epistemológico del psicoanálisis llegando a la conclusión de que era una pseudociencia, pero que sugería algo. Hay que distinguir lo que es la terapia clínica que está basada en ideas cuasi míticas del análisis de la cultura. Otra cosa es lo que los críticos de arte dicen que generalmente son tonterías, se basen o no en el psicoanálisis. En el doctorado hice dos trabajos de investigación sobre el origen de la moral en Freud y sobre el origen de la religión en Freud. Y te aseguro que son sugerentes, reduccionistas, por supuesto, pero sugerentes. Freud vale más por lo que sugiere que por lo que dice. Y, por último, hay una obrita, que en la edición que yo tengo de hace varias décadas, viene detrás de El malestar en la cultura”. Es un escrito difícil. “Escritos metapsicológicos” Freud siempre estuvo muy preocupado de que su actividad fuese una ciencia, por otro lado procedía de la especialidad de fisiología. Bueno, pues aquí declara que el psicoanálisis, sus ideas, no pueden entrar dentro de la ciencia hasta que no tengan su correlato en el mundo empírico. Y aquí está la cuestión. Hay dos cosas centrales en el psicoanálisis: la memoria y los sueños. Pues los estudios neurofisiológicos actuales no le dan la razón a Freud, pero no se la quitan del todo. Es decir, que la memoria es mucho más que lo que decía Freud, pero también lo que él decía. Y, en cuanto a los sueños, pues está todo muy oscuro todavía. Desde luego, lo que se sabe es que sirven para muchas cosas que no tienen nada que ver con lo que Freud decía que, en el fondo no es más que un mito. Hay una idea central en Freud que es muy sugerente. El psicoanálisis incita al conócete a ti mismo socrático, lo cual es interesante. Por otro lado, aunque equivocado, coincide con Nietzsche, Marx y Darwin, en ser los grandes críticos de la cultura occidental. En mostrarnos la gran mentira sobre la que estábamos instalados. En definitiva, claros epígonos de la Ilustración. Y, de nuevo, otro tema largo de conversación.

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