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Filosofía desde la trinchera

Pero ya está bien. ¿Qué propuestas tiene el “libre mercado” salvo el hambre, la miseria y el genocidio que ha producido? Farsantes. Esto no es libertad. Confundis a sabiendas. De qué libertad hablan estos economistas que han deshumanizado la economía y la han desnaturalizado. Su intención era instrumentalizar al hombre y obtener el poder. Hay que escuchar a otros economistas. Hay muchas formas de capitalismo y la libertad no es la libertad de mercado, eso es un mito, una falacia e interés para los muy ricos. No existe el mercado. Existen personas con nombres y apellidos que regulan ese mercado. Ya está bien de farsa y de pseudociencia económica. Y, encima refugiándose en grandes discursos filosóficos sobre la libertad. Qué engaño.

Estoy de acuerdo con usted. Efectivamente, la democracia directa hace tiempo que dejó de ser una opción para la sociedad de los estados nación. Pero eso no excluye una democracia más participativa de la que habla usted antes con el asunto de la participación en los partidos. Creo que la democracia está en una terrible crisis, y que esta democracia es una democracia representativa de partidos. Pero no es la única forma de democracia representativa. El problema de los partidos, y del modelo de democracia partidista que emerge después de la segunda guerra mundial con el fin de eliminar los peligros de la democracia parlamentaria que nos había llevado al fascismo, es que absorben la libertad política, no la individual, ni la privada. La libertad política, como libertad constituyente de formas de acción política. De ahí el pensamiento único y de que el voto sea meramente instrumental. No es posible, por su puesto, una democracia directa, claro, es absurdo, pero sí una república representativa con base en la política de Rousseau. Yen este lugar los partidos se verían tremendamente transformados. Creo que los partidos políticos, por desgracia, se han convertido en mecanismos de poder que sólo pretenden perpetuarse. Es cierto lo que usted dice, que son las instituciones, junto con otras, que tiene el ciudadano para manifestarse políticamente. No lo dudo. Pero el problema es que los partidos políticos están llenos de gente honesta que no son capaces de cambiar la maquinaria del poder. Los partidos políticos están más allá de la ideología, porque en definitiva sólo hay una: las democracias representativas de partidos, la partitocracia. Y, en este escenario, los partidos juegan las reglas del poder, buscan más cotas de poder, en todos los ámbitos del poder. De tal manera que el poder, todo el poder, el poder absoluto, está repartido entre los partidos. De ahí que exista una distancia, que creo que es una de las cosas que el movimiento ciudadano denuncia, entre la clase política y los ciudadanos. A mi me gustaría que fuese como usted dice, y confío en la gente honrada y amigos que tengo en diferentes partidos, pero creo que esta forma de democracia ha llegado a su fin. Nos queda el ideal republicano del que he hablado antes, siguiendo a Trevijano, también la república basada en la ejemplaridad pública de Javier Gomá, en fin, sólo decirle que a mis alumnos precisamente les digo lo que usted me dice a mí. Y les añado que la democracia es una forma de vida, como dijera Aranguren, y que va más allá de lo meramente formal. Por eso, creo que la izquierda ha perdido su identidad al renunciar a su pasado porque ahí se encontraba su impronta ética de justicia social. A lo mejor estos movimientos ciudadanos hacen recobrar la conciencia de que somos ciudadanos y no títeres y ponemos entre todos en jaque a la clase política de tal forma que, desde la libertad política constitutiva haya una refundación de la democracia. Es necesario recuperar la ideología y la ética y, la clase política, la ejemplaridad pública. Gracias por su comentario y un saludo.

Gracias. Nada, simplemente pienso en voz alta y estos nuevos medios de comunicación sirven para amplificarnos la voz a todos. La verdad es que todos tenemos nuestras dudas. Yo soy un teórico y siempre veo los toros desde la barrera, lo del la lechuza de Minerva…pero creo que ahora hay que apostar. Y no pasa nada por equivocarse. Lo que hay es que ser consciente de que esto nos puede pasar, que seguramente nos pasará. Pero tampoco hay que caer ni en utopismos que sólo llevan a totalitarismos y desencantos, ni a la pasividad que, creo, y esto es un tema al que le doy últimamente vueltas, es el mal consentido, el que hace posible el mal radical. Creo que este sistema produce un mal radical y la inacción es consentir este mal. Hay que actuar y posicionarse, a pesar del muy probable error, pero sin perder ni la conciencia ni la cordura. Saludos.

La democracia que tenemos, en España, desde la transición y en Europa desde mucho antes, se transforma, ipso facto, en partitocracia. Y en ésta, la libertad política es secuestrada por los partidos. De ahí la distancia entre el estado (que no somos todos como nos cuentan, sino los poderes, que en última instancia proceden del legislativo y el ejecutivo, entre los que tampoco hay separación real) y la sociedad. Porque el estado ha sido tomado por los partidos, no por la sociedad. Y si a la partitocracia se le suma la oligarquía, pues ya ni habamos. Hay otras formas de democracias menos totalitarias o que anulan menos la libertad, siempre habrá ausencia de libertad por aquello de la servidumbre humana voluntaria y por la distancia entre la teoría y la praxis, pero bueno, es como el principio de entropía en física. Y luego está todo el malestar producido por este sistema, así que estos chicos, mire usted, me parece que tienen razones más que suficientes para rebelarse. Y lo de la transición… bueno, bueno…mejor para un análisis más serio.

 

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            ¿Que nadie se apodere? Coño, pues no es eso lo que está haciendo él. Venga ya. El domingo va a haber una hecatombe del partido socialista. A nivel nacional lo han hecho fatal, pero a nivel regional son unos auténticos caciques, dictadores, enchufados. No hay un puto cargo, más allá de unas oposiciones honradas, que no haya sido nombrado a dedo, ni el franquismo hizo tanto por manipular la Admistración. Vamos, increíble. Estoy deseando de que pierdan estas elecciones y de que haya una buena limpia –que conste que esto es un problema concreto de Extremadura, bueno, y de Andalucía- los más tontos de Europa. El voto más inteligente de la constitución europea fue el no, en España hubo una gran abstención, lo cual fue interesante, pero no se le dio importancia. Sin embargo, Extremadura fue la región que más votó el sí. El partido socialista hizo bien su papel. Y la Europa que votó es la Europa del mercado, la neoliberal…y ahora vamos a tener miedo al PP, prefiero lobos con los que pelearme, que no cocodrilos con la cirugía estética…Además me gusta la sinceridad. Yo sé a qué atenerme con la derecha, tanto tradicional, como económica, pero el PSOE, salvo en que son unos corruptos, siempre en mi región, no sé a qué atenerme. Es el pensamiento débil hecho política. Y recuerda una cosa. Esta persecución, demonización, aprovechamiento político de unos y de otros es algo que en nuestra región un grupo de ciudadanos hemos sufrido desde hace siete años. Hemos sido hasta invitados a largarnos del pueblo por ser demócratas, por disentir, se nos ha prohibido por la delegación de gobierno manifestarnos, se nos ha multado, se nos ha hechado de los medios de comunicación municipales, se nos ha vetado la publicación en los medios regionales (al menos en mi caso, y no veo fantasma, algún día te lo explico) todo en nombre del socialismo, de la democracia de la libertad….y una mierda. Mira, que no te asuste que gane el PP en Extremadura, si ése no es el problema de la democracia. El problema de la democracia es el poder de los partidos. Pero sí es el problema de Extremadura que siga gobernando el PSOE.

Sabes, creo que lo que nos pasa, sobre todo a occidente y, más en concreto, a Europa, es que estamos en el fin del pensamiento. El aburrimiento del pensar, que dice un filósofo llamado Sloterdijk. Y esto nos hace venir de vueltas de todo. El movimiento del 15 M no se ha planteado ningún futuro más allá de las elecciones. Esto le vendrá dado. Están las elecciones generales. Están los ajustes del mercado, el paro creciente…todos son factores que nos pueden llevar a replantearnos la democracia, una cuestión de mínimos, no hay que entrar en las propuestas más concretas. Se trata del problema de la representación política, por un lado, y de quién manda, por otro. Ni las democracias en las que vivimos son democráticas, mal que les pese, tanto a los liberales como a los socialdemócratas, ni siquiera los políticos mandan. Estos han secuestrado el poder político a la sociedad, de ahí que nuestras democracias sean partitocracias. Pero, al final quien manda es el mercado, pero cuando se dice mercado no se debe caer en la ideología neoliberal. No existe el mercado, per se, eso es un mito. El mercado tiene dueños y leyes. Y la ciencia económica es la más ideologizada de las ciencias. Depende de qué política económica hagamos nos saldrán unos números u otros. El engaño del pensamiento neoliberal es una perversión de la razón ilustrada que degenera, como en el marxismo, en totalitarismo, y es pensar que existe una razón económica que lo gobierna todo. Falso. La economía, como ninguna ciencia, y menos las sociales, es neutral. Hay dos errores fundamentales en el neoliberalismo que ya proceden de la ilustración y de la economía del XIX. Aquí está incluido Marx. Por eso me hacen gracia esos liberales que hacen una crítica al movimiento hablando de ideología marxista o comunista, si son iguales, son totalitarismos y los dos pretenden ahogar la libertad y, además, en nombre de la economía como ciencia neutral y determinista en cuanto a la explicación de la historia. Dos errores decía. El primero es que en el siglo XVII-XVIII se sacó a la economía de la naturaleza. Esto es, se desnaturalizó. Antes la economía tenía que ver con los procesos de la naturaleza. Éste fue el primer paso para hacerla científica. Después vino el paso de alejarla de las ciencias humanas. En sus orígenes, siglo XIX, cosa que han olvidado los liberales de nuevo cuño, la economía estaba ligada a la ética, es más, era parte de la ética, en tanto que ciencia o saber sobre el hombre. El proceso de naturalización de la economía, es decir, de concebirla como ciencia natural sólo trajo, en el ámbito humano, instrumentalización del hombre. Y aquí, cayeron en el mismo error tanto marxistas científicos, como liberales. El último error, ya en el siglo XX, es la concepción de la economía como una ciencia que justifica el crecimiento ilimitado dentro de un planeta limitado. Es decir, que después de haberse constituido en una ciencia al modelo de las ciencias naturales, niega el principio más universal de éstas, el principio de entropía. Fue Rogen-Geurgescu el que, en su “Economía y entropía” puso remedio teórico a tal improperio científico. Pero todavía no se enseña en las universidades. Y esto es así porque el paradigma imperante es el del economicismo, tanto a nivel científico, como político. A nivel ciudadano esto se transforma en religión e ideología.

            La refundación de la democracia es algo que va para largo. El primer paso es la crítica a los partidos políticos como garantes de la libertad. Ni garantizan la libertad, ni son representativos. Luego la critica a la ideología del mercado, que sustituye la libertad política por la libertad de consumo, la comodidad, el bien privado. Todo ello no tiene nada que ver con la libertad política. Hay que partir de lo mínimo…no hay más. Y, aunque soy un crítico de la idea de progreso, como otro mito más de origen cristiano y con fundamentos etológicos, pienso que podemos hablar, sólo historico-pragmáticamente, de un progreso moral y político de la humanidad. Es cierto que no tenemos libertad política, que el pensamiento está secuestrado, pero es preferible nuestro sistema al del antiguo régimen, al feudal o al esclavista. Y esto no es conformismo, todo lo contrario, es pensar que algunas ideas que han generado revoluciones o transformaciones profundas de la sociedad han construido un mundo mejor. Quizás sea un exceso de optimismo por mi parte porque ese mundo mejor se ha construido sobre el imperialismo y el colonialismo, ésta es la cruz de la moneda…pero si no me agarro a esto me dedico como Epicuro a cuidar mi jardín, y punto. Pero, de momento, creo que existe un mínimo margen de maniobra. Además, quizás sea un deber para con las generaciones venideras. Y ésta última es una razón de fuerza mayor.

Estas palabras me parecen mucho más sensatas y te las agradezco porque nos acercan a pesar de nuestras diferentas de fondo. Acabo de leer tu Indignación I, sabes que no lo comparto, por lo que llevamos debatido, pero creo que en tus dos artículos, igual que Felipe en el suyo, argumentáis bien y con fundamentos fuertes, a pesar de mi discrepancia. Y merecen mi respeto y por eso los someto a la crítica.

 

            Dices al final que hay muchas razones para indignarse, efectivamente, las hay, y muchos lugares desde los que indignarse, efectivamente. El grueso de tu artículo es una crítica al prólogo de Sanpedro y una acusación de que la ideología que subyace es la comunista soviética. Creo que te equivocas en lo segundo, no en la crítica a Sanpedro, pero no tiene importancia tu crítica a ese autor porque cometes un error al ligar la “ideología comunista” con Sanpedro y el movimiento civil que arranca de indignaos. Me explico. Ciertamente Sanpedro no habla de todas esas injusticias y genocidios del siglo XX que tienen su origen en la ideología comunista stalinista y maoísta. Pero es que no se está tratando ese tema, por eso tu crítica no tiene sentido. Lo que él analiza es la situación de barbarie del ultracapitalismo, ni siquiera del capitalismo. Su análisis, y para eso hay que leer sus otras obras, se refieren al capitalismo que comienza en los setenta del que devienen estos males. En el 89, cae el muro de Berlín, ya no hay lugar para la discusión de esa ideología, sólo para analizar la barbarie del totalitarismo. Y, en efecto, el stalinismo mató a más de veinte millones de personas, que se dice pronto. Fue una ideología totalitaria de origen marxista, que analiza perfectamente Popper en su obra La sociedad abierta… pero no se está hablando de esto, sino del mal radical que procede del nuevo capitalismo y, aquí, con los datos en la mano, sostengo que se está produciendo un exterminio ideológico. Y se complicará más con lo que te comente de los recursos fósiles y el problema del cambio climático. No es el fin del capitalismo, es el fin de un modo de capitalismo que, literalmente, mata.

 

            Por otro lado, lo de la ideología comunista, ya te lo comenté antes, no creo que en los manifiestos haya nada de esto, sí, mucha socialdemocracia, o recuperación del poder político, o de los políticos, vigilancia ante la corrupción del mismo, más intervención ciudadana y más intervención del poder político sobre el económico. Y esto último no anula la libertad. La intervención política en la vida privada y pública sí anula la libertad, como ocurre con las directivas de la unión europea y con las democracias que padecemos, que en nombre de la libertad te esclavizan y por pensar eres hasta sospechoso. Pero la intervención del estado en lo económico no anula la libertad. Ésta es la confusión del credo neoliberal. Además, resulta que el libre mercado, un mito, porque el mercado tiene leyes y dueños, pide a los gobiernos su intervención. Además, las multinacionales crean sus propias legislaciones supragubernamentales ante las cuáles los estados no pueden intervenir porque están fuera del dominio del estado nación. De lo que resulta que, en última instancia, estamos gobernados por los dueños del mercado, no por la libertad del mercado. Y, los políticos, claramente, tienen, por haberse dejado llevar durante cuarenta años, poco margen de acción. Gracias y un saludo.

¿Es malo ser anticapitalista (me refiero al capitalismo salvaje o sin bridas), cuando el capitalismo nos ha llevado adonde nos ha llevado? ¿Y ser estatalista, cuando el mercado necesita de la intervención del estado para asegurar su éxito -multinacionales- que les proteja de otra producciones y que, además, exigen del estado un estado militar, absolutamente intervencionista donde le interesa para obtener los recursos y regular su precio para vivir a costa de otros?. Utilizas una serie de términos como si fuesen insultos…no entiendo. Saludos. Por cierto, este artículo es grotesco, el de ayer argumentaba bien, éste es cinismo posmoderno…

Antonio, es que exiges mucho. Sí, es el vicio del filósofo, también del desencantado. Y la juventud tiene motivos para estarlo. Pero ahora no es momentos de análisis intelectuales. Hay un punto claro, la lucha contra un sistema en el que ha habido una connivencia entre el poder político y económico que ha entrado en crisis y nos lleva a la miseria. A muchos ya los ha llevado, pero todo puede ir a peor, como señala Fernández Durán. La rabia, la indignación son síntomas de lucidez moral, la inteligencia no es sólo analítica. Está claro que luego hay que canalizarlas. En cuanto a las propuestas, pues los hay que piensan todo lo contrario que tu, que están demasiado cargadas de ideología, es decir, que son muy concretas, esto es, que manifiestan formas concretas de entender la sociedad. Yo creo que en lo que hay que fijarse es en que hay un malestar contra el sistema y que los políticos son los que están en la primera línea de crítica. Creo que los políticos no nos representan, porque representan sólo al poder del partido. Por eso vivimos en dictaduras enmascaradas de democracia gracias a nuestra servidumbre voluntaria. Ver un acto de libertad, nacido de la indignación como éste es catártico. Y ver a los políticos temblar, no saber qué hacer, da risa. Sabes que soy un escéptico, pero confío en la capacidad de superación. Épocas peores se han pasado. Por otro lado, hay que tener cuidado con las revoluciones, sustituyen a unos tiranos por otros. Pero el inicio del cambio surge de la indignación, pero no la privada, sino la que se hace clamor público.